Osteopatia Craneosacral - Centre Recuperatori Pardinyes Osteopatia

Vaya al Contenido
Craneosacral




Definiciones de la osteopatía craneosacra

El ritmo craneosacro
El ritmo craneosacro es punto de origen del diagnóstico y la terapia, de igual forma que los ritmos cardíaco y respiratorio constituyen un ritmo corporal independiente. Este ritmo influye sobre el metabolismo del organismo y sobre cada célula del cuerpo.
Cuando se tiene práctica también puede ser utilizado para el diagnóstico de los trastornos físicos y orgánicos. Incluso sirve para detectar las causas emocionales y psíquicas.
El ritmo craneosacro hace que los huesos del cráneo, como los del resto del cuerpo, efectúen una rotación interna y externa; con una frecuencia de 6 a 14 ciclos por minuto de forma suave y casi imperceptible. Sutherland mismo nunca mencionó una frecuencia más exacta. Este ritmo comienza durante el desarrollo embrionario (unos 6 meses antes de nacer) y puede palparse incluso unos minutos después de la muerte.
Sutherland observó en este ritmo que existían similitudes con el sistema respiratorio y consideró que este sistema era tan importante que lo denominó mecanismo respiratorio primario“ y consideró que algo en este mecanismo era la “respiración de la vida“. El término “respiratorio“ debe entenderse en el sentido de la respiración de los tejidos, que hace que cada una de las células del cuerpo sea drenada rítmicamente por los sutiles movimientos de este sistema. El mecanismo respiratorio primario incluye los movimientos inherentes del cerebro y la médula espinal, la movilidad de la duramadre, la de los huesos del cráneo y el movimiento involuntario del sacro entre los huesos de la pelvis.

Algunas indicaciones para las técnicas craneosacras

Infecciones agudas con fiebre

Junto a las demás medidas necesarias, se acelera el proceso de curación disminuyendose también la temperatura del cuerpo.
En los casos de infecciones crónicas recidivantes, es necesario normalizar los trastornos estructurales subyacentes para permitir un flujo y drenaje de los líquidos sin problemas, lo cual trae consigo una mejor irrigación y eliminación de metabolitos (toxinas) de los tejidos afectados. Además, la eliminación así como la activación de los órganos secretores, desempeña un papel fundamental.

Apoplejía

Síndrome neurológico de aparición brusca que comporta la suspensión de la actividad cerebral y un cierto grado de parálisis muscular, es debido a un trastorno  vascular del cerebro, como una embolia, una hemorragia o una trombosis.
Durante las primeras semanas después de una apoplejía no debe aplicarse ninguna técnica craneosacra por el peligro de nuevos derrames. Más adelante, está indicado un tratamiento craneosacro como método  para favorecer la regeneración y mejorar la circulación de los líquidos y drenaje del cerebro.

Asma bronquial

El asma es una patología multifactorial sujeta a influencias genéticas y psíquicas.
Desde el punto de vista craneosacro, las siguientes estructuras podrían verse afectadas.

  • Agujero yugular: el nervio vago inerva los bronquios.
  • Las vértebras torácicas de la segunda a la sexta y sus costillas correspondientes: delante de las cabezas de las costillas se sitúan los ganglios simpáticos que inervan los bronquios. Esto y los trastornos de la base del cráneo, dificultan la secreción de los bronquios y su movimiento contráctil.
  • Hueso palatino, hueso esfenoides, hueso maxilar con influencia sobre el ganglio esfenopalatino: este ganglio puede verse afectado, principalmente por las disfunciones de su extensión y el sometimiento a fuerzas traumáticas. Se produce una mala función de las mucosas y, por tanto, un menor calentamiento, humedecimiento y purificación del aire inspirado.
  • Tensiones de la mitad superior del tórax y del diafragma: los movimientos de los líquidos y especialmente el flujo linfático pueden verse afectados negativamente por estas estructuras.
  • La limitación del movimiento de los huesos de la cara y del esfenoides conducen hacia un empeoramiento del drenaje de esta región, lo cual favorece la rinitis, la sinusitis y el asma. El tratamiento de las estructuras mencionadas, teniendo en cuenta los factores psíquicos, es fundamental para que el tratamiento tenga éxito. También es recomendable realizar una deshabituación del tabaco.

Anomalías del encaje de los dientes y alteraciones de la articulación temporomandibular

Son numerosas las causas que pueden dar lugar a problemas del encaje de la dentadura o de la articulación temporomandibular: por ejemplo.,  alteraciones de la SEB ( base del cráneo) por traumatismos en el parto (bebés) o accidentes, alteraciones del hueso temporal, tratamientos dentales quirúrgicos, tensiones psíquicas con hipertonía de la musculatura masticatoria. Una exploración diferenciada de todo el cuerpo, de la articulación temporomandibular y de la base del cráneo es necesario para que el tratamiento tenga éxito.
El tratamiento incluye la normalización de las estructuras afectadas y de las causas que han provocado la situación, por ejemplo, SEB (base del cráneo), hueso temporal, maxilar inferior, musculatura masticatoria, musculatura intraoral, articulación del occipital con la primera vértebra cervical, complejo del maxilar superior, articulación sacroilíaca ( pelvis ), componentes psíquicos y alimentación.

Depresiones

Las depresiones suelen estar acompañadas por una fuerte compresión de la SEB  (base del cráneo). Mediante la la eliminación de la compresión de la SEB, el occidental y la primera vértebra cervical y las vértebras L5 - S1, las disfunciones del hueso temporal, así como otras disfunciones primarias, las depresiones pueden mejorar muchas veces de forma evidente.

Glaucoma: aumento de la presión intraocular

La terapia puede verse favorecida por la descarga y el drenaje de las congestiones venosas por la relajación de diferentes suturas de los huesos del cráneo.  

Hiperactividad en el niño

La base estructural para la aparición de esta alteración, así como las dificultades para el aprendizaje, debe buscarse muchas veces en los traumatismos sufridos durante el parto y los primeros años de vida. Mediante el tratamiento craneosacro del neonato seguramente se podrían evitar en gran medida estos síntomas.
La alimentación no representa un papel relevante en este cuadro sintomático. Se recomienda que la alimentación contenga muchos productos sin cocinar y pocas bebidas con alto contenido en azúcar.
La terapia también debe integrar el entorno psicosocial de estos niños.

Cataratas

En algunos casos el desarrollo de una catarata puede ralentizarse mediante técnicas craneales. La alimentación también desempeña una función fundamental.

Migrañas y cefaleas


Se trata de un fenómeno multifactorial. Las diferentes formas de cefaleas, sus múltiples causas, las alteraciones estructurales subyacentes y las correspondiente posibilidades terapéuticas sólo pueden comentarse en poca profundidad y de forma incompleta. Desde el punto de vista craneosacro, podrían verse implicadas las siguientes estructuras:

  • Tensiones de la duramadre (membrana intracraneal).
  • Disfunciones de la base del cráneo (SEB).
  • Occipital y huesos temporales. Puede estar acompañado de náuseas, vértigo y vómitos.
  • Porción superior de la columna cervical y tensiones de la musculatura de la nuca.
  • Tensiones de la musculatura masticatoria.
  • La musculatura de la parte anterior del cuello (hueso hioides).
  • En cuanto a los vasos, las arterias son las más sensibles al dolor.
  • Las estructuras viscerales del tórax o del,aparato digestivo.

El tratamiento de estas estructuras y de todo el resto de las disfunciones subyacentes pueden influir muy positivamente sobre las migrañas y las cefaleas. Naturalmente, deberían descartarse todas las demás causas, regularse las tensiones psíquicas, eliminar focos y en caso necesario, realizar un cambio en la alimentación.

Otitis media crónica

El oído medio tiene una estructura similar a la del seno nasal. Un tercio de los conductos auditivos, sus partes óseas laterales, suelen estar abiertos, mientras que los dos tercios mediales se abren y se cierran cada vez que se traga o bosteza. Normalmente, a través de los conductos se llevan las secreciones del oído medio hacia la  cavidad faríngea. En caso de que exista una disfunción de las partes cartilaginosas de los conductos auditivos, el diámetro puede estar reducido. Ello da lugar a un menor drenaje y una mayor propensión a sufrir infecciones de oído medio.

Enfermedades psicosomáticas y trastornos funcionales de origen visceral

Generalmente, estos trastornos pueden tratarse muy bien mediante técnicas craneosacras. La importancia del sistema nervioso vegetativo es muy importante (nervio vago). También las estructuras faciales de los órganos afectados deben normalizarse. Gracias a la normalización de las tensiones estructurales y restricciones fasciales, así como la toma de conciencia e integración de las emociones y vivencias no conscientes / inhibidas (que se manifiestan a través de la estructura de los tejidos y vuelven a encontrarse) se habrá creado una base para la curación de la totalidad.
También la alimentación, el consumo de alcohol, los cambios de vida, la actividad física, la situación personal y profesional del paciente tienen una gran influencia sobre la curación.
En caso de tumores o malformaciones solamente es posible ralentizar la progresión junto con todas las medidas médicas necesarias, pudiéndose realizar también un tratamiento de complemento o posterior.

Piloroespasmo de los niños

En general, es el nervio  vago (nervio craneal) el que suele estar afectado. En estos casos están indicadas las técnicas craneosacras. También cuando existen molestias estomacales y úlcera de duodeno que afectan a las personas de edad avanzada, es imprescindible hacer un estudio de esta región. Debe palparse asimismo la relación embrionaria entre estómago y duodeno (motilidad). En raras ocasiones se ven implicados el diafragma y la unión cervicotorácica.

Tratamientos por centrifugado o latigazo cervical por accidentes de coche

Los traumatismos por centrifugado responden muy bien a los tratamientos craneosacros. Es imprescindible que se realice una exploración de la columna cervical, también de las estructuras del cuerpo situadas encima y debajo de esta, así como de las estructuras que se encuentran más alejadas, ya que todo el paciente ha sido afectado por el traumatismo por centrifugado, no sólo la columna cervical. El efecto sobre la columna torácica y lumbar, el sacro y la pelvis, los músculos paravertebrales, ligamentos, fascias, nervios, vasos, así como el cráneo con las membranas intracraneales, vasos cerebrales y el sistema nervioso, etc., no deben pasarse por alto.
En los traumatismos por centrifugado, con frecuencia se fija el sacro en la pelvis limitándose un sutil movimiento craneosacro. Ello puede dar lugar a nuevas disfunciones: disfunciones sacroilíacas o lumbosacra, así como disfunciones de la sínfisis púbica produciéndose una reducción de la movilidad de las piernas, espalda y cabeza. La eliminación de los bloqueos de la articulación sacroilíaca, de las articulaciones vertebrales lumbosacra y otras es de gran importancia para el tratamiento del traumatismo por centrifugado.

Dolores crónicos

Las técnicas craneosacras están muy indicadas para el tratamiento de los dolores crónicos. Las técnicas de relajación de los tejidos y movilización de las partes afectadas. La eliminación de las disfunciones es condición necesaria para que los dolores desaparezcan de una forma duradera.

Trastornos de la vista

En general deben explorarse y tratarse las siguientes estructuras:

  • Las uniones óseas de la cavidad ocular en su conjunto.
  • La base del cráneo (a causa de los puntos de inserción de los músculos del ojo) y los orificios del hueso etmoides para los nervios ópticos y los nervios de los músculos del ojo.
  • Las membranas intracraneales ya que los nervios de los músculos del ojo se extienden a lo largo de las mismas.
  • Occipital y primera vértebra cervical.
  • En algunos casos el hueso temporal.

    Las indicaciones oftalmológicas adecuadas son:

  • Estigmatismo, estrabismo.
  • Trastornos de la acomodación y estrabismo infantil.
  • Inflamaciones de las estructuras oculares.
  • Miopía.
  • Hipermetropía: en cualquier caso, el tratamiento craneosacro de la miopía y la hipermetropía debe ir acompañado de ejercicios para los ojos y de un entrenamiento de la visión.
  • Nistagmos: la reducción de la tensión de la duramadre (membrana intracraneal) puede aliviar esta situación.
Sinusitis crónica

La terapia va dirigida a eliminar todas las restricciones óseas y músculo-fasciales de las estructuras afectadas y permitir el libre flujo de líquidos y el drenaje de esta región.

Escoliosis

Más del 90% de las escoliosis son idiopáticas (de origen desconocido) desde el punto de vista médico.
No es infrecuente que la causa haya que buscarla en los traumatismos sufridos en la articulación occipital y primera vértebra cervical, el occipital o la base del cráneo durante el parto. También puede ser producido por disfunciones del sacro o el hueso ilíaco, o una diferencia de longitud de las piernas, así como golpes traumáticos en la cara y maxilar superior, tratamientos dentales, ortodoncia, trastornos orgánicos, etc.

Tinnitus (zumbidos, ruidos en oídos) y sordera
En la medida que las células sensitivas del órgano auditivo y del equilibrio estén intactas, existen buenas perspectivas de que se produzca una mejoría e incluso la desaparición de los síntomas. En caso contrario, sólo se podría conseguir un retraso de la progresión de la sintomatología cuando antes se someta a tratamiento un tinnitus, mayores son las probabilidades de éxito. Las causas son muy variadas. A parte de las disfunciones estructurales, el estrés parece desempeñar un papel importante. Las tensiones psíquicas pueden dar lugar al tinnitus a través de la inserciones musculares en el hueso temporal.
Una causa importante está relacionada con el estado de los conductos auditivos. Una disfunción del hueso temporal en rotación interna provoca la estenosis ( estrechamiento ) de la porción cartilaginosa de los conductos y produce un tono más elevado. Una disfunción del hueso temporal en rotación externa deja los conductos abiertos, con lo cual el tono es más bajo. Seguramente, este tono es producido por el flujo sanguíneo en la arteria carótida interna en su codo en la porción petrosa del hueso temporal. Está separada del oído interno solamente por una fina lámina ósea, de forma que las alteraciones estructurales de esta zona pueden dar lugar al tinnitus. También el nervio vestibular del nervio vestibulococlear puede verse afectado por las tensiones de la duramadre en el meato acústico interno, siendo la causa de los trastornos auditivos.
Las técnicas a elegir son las técnicas del temporal, incluyendo el tratamiento de las articulación temporomandibular y la separación de las uniones suturales del hueso temporal ( la acupuntura sobre determinados puntos y el tratamiento de los trastornos renales o hepáticos siguiendo los principios de la medicina china pueden ayudar al tratamiento craneosacro ).

Esguinces, distensiones y fracturas

En lo referente a las fracturas, primero deben realizarse todas las exploraciones y tratamientos médicos necesarios.

Accidentes isquémicos cerebrales

Técnicas: técnicas de relajación diafragmática en la apertura superior del tórax: eliminación de las tensiones de las musculatura anterior del cuello, la musculatura de la nuca y del esternocleidomastoideo; tratamiento de la base del cráneo y las membranas intracraneales, así como posteriormente la eliminación de todas las demás disfunciones. Dependiendo de la causa subyacente del trastorno de la irrigación cerebral, deben introducirse cambios en la alimentación y otras medidas de medicina natural. En cada caso debe realizarse una consulta con el médico especialista.

Otras enfermedades que responden bien a los métodos de tratamiento craneosacro

  • Enfermedades de las vías respiratorias: de tipo infeccioso, vírico, alérgico y crónico, tos, disnea, enfisema, traqueitis, faringitis, rinofaringitis, anginas, laringitis, afonía funcional, rinitis.
  • Trastornos endocrinos: hipófisis, tiroides, glándulas suprarrenales, ovarios.
  • Síntomas faciales y de nervios cerebrales.
  • Dolencias articulares: artrosis, artritis, dolores de espalda, lumbalgias.
  • Trastornos ginecológicos: amenorrea (ausencia de menstruación), dismenorrea (menstruación difícil o dolorosa), trastornos de la menopausia, congestiones pélvicas, dolores durante el acto sexual.
  • Trastornos coronarios y de los vasos sanguíneos: hipertensión, hipotensión, arritmias, palpitaciones, bradicardia, taquicardia, hemorroides.
  • Trastornos del sueño.
  • Vértigo.
  • Alteraciones del volumen de la voz en cantantes profesionales.
  • Trastornos digestivos: náuseas, eructos, trastornos hepáticos y de la vesícula biliar, estreñimiento, diarrea, colitis, enteritis, gastritis, hernia de hiato.
  • Mareos.
  • Ansiedad.
  • Postparto (madre y bebé).
  • Esguinces cervicales.
  • Trastornos de la succión y la respiración en bebés.
  • Trastornos de la conducta.
  • Estrés.
  • Ciáticas.
  • Traumatismos en la cabeza.
  • Hiperactividad.
  • Insomnio.
  • Lumbago.
  • Neuralgias.
  • Parálisis facial.
  • Secuelas de accidentes.
  • Rinitis.
  • Dolores de espalda.
  • Zumbido en oídos.
  • Prevención de escoliosis futuras en recién nacidos.
  • Coccigodinias (dolor en la rabadilla).
La terapia craneosacral está indicada en nacimientos con:
  • Forceps.
  • Cesárea.
  • Prematuros.
  • Vuelta de cordón.
  • Ventosas.
  • Posición incorrecta.
  • Parto de nalgas.
  También ayuda en sintomatología como:
  • Cólico del lactante.
  • Regurgitación.
  • Estreñimiento.
  • Tortícolis congénita.
  • Luxación de alguna extremidad.
  • Asimetrías  craneales.
  • Irritabilidad.
  • Conducto del lagrimal obstruido.
  • Trastornos psicomotrices.
  • Estrabismo.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Trastornos músculo-esqueléticos.
   Algunos problemas del parto aparecen en la edad escolar:
  • Hiperactividad.
  • Déficit de atención.
  • Dislexia.
  • Problemas de lectura.
  • Problemas de escritura.
  • Dificultades para relacionarse con los compañeros.
  Contraindicaciones

  • Hemorragia intracraneal aguda.
  • Aneurisma intracraneal.
  • Fracturas recientes del cráneo.
  • Hernia del bulbo raquídeo.
En esencia, cualquier alteración fisiológica que modifique ligeramente la presión intracraneal, puede afectarlo negativamente.

Pregunte al médico si debe preocuparse por el efecto de los cambios en la presión intracraneal del paciente.
CRP OSTEOPATIA

Centre Recuperatori Pardinyes.

info@crposteopatia.es

Regreso al contenido